Por Veda y Julia

1. Administre su tiempo
Escanea la prueba rápidamente antes de comenzar. Responde las preguntas fáciles primero, esto te puede ahorrar tiempo y crear confianza. Además, ahorras más tiempo al final para que te concentres en las cosas difíciles.
2. ¡Estoy atascado!
Esos problemas o preguntas complicadas pueden desequilibrarte. No te preocupes ni te frustres. Vuelve a leer la pregunta para asegurarte de que la entiendas y luego trata de resolverla de la mejor manera que sepas cómo hacerlo. Si todavía estás atascado, pásala por el momento y sigue adelante. Puedes volver a él más tarde. ¿Qué pasa si no tienes idea de la respuesta? Revisa tus opciones y haz la mejor suposición que puedas, pero solo si no pierdes puntos por respuestas incorrectas.
Cuando termines la prueba:
Cuando completes el último elemento de la prueba, recuerda que aún no ha terminado. Primero, chequea el reloj y vuelve a revisar tus respuestas, asegurándote de que no cometiste ningún error descuidado (como poner la respuesta correcta en el lugar equivocado o saltarte una pregunta). Pasa los últimos minutos restantes repasando los problemas más difíciles antes de entregar tu prueba.
