Por Julia y Veda
1.- Haz un plan
La semana antes de la prueba, pregúntale a tu maestro qué va a cubrir la prueba. ¿Es solo del libro de texto? ¿Notas de clase? ¿Puedes usar tu calculadora? Si has estado ausente, habla con tus amigos sobre el material que quizás te hayas perdido. Haz una lista de los temas más importantes que se tratarán y utilízalos como guía cuando estudies. Haz un círculo con los elementos que sabes que requerirán tiempo adicional. Asegúrate de planificar tiempo adicional para estudiar los temas más desafiantes.
Un consejo de estudio:
No solo confía en tarjetas de flash. Si bien pueden ser útiles, una mejor manera de estudiar es volver a escribir tus notas o explicar el tema de la prueba a un miembro de la familia, amigo o incluso mascota. Esto te ayuda a recordar y comprender mejor la información.
2. La noche antes del examen
Solo estudiando la noche anterior no funciona. Si has seguido un plan de estudio, la noche antes de la prueba debes hacer una revisión rápida y acostarte temprano. Recuerda, tu cerebro y tu cuerpo necesitan dormir para funcionar bien, ¡así que no te quedes despierto hasta tarde!
3.Antes del examen
Antes de que comience el examen, asegúrate de tener todo lo que necesitas – papel rasguño, lápices adicionales, tu calculadora (si se te permite usarla). Entender cómo se anota la prueba: ¿Pierdes puntos por respuestas incorrectas? ¿O es mejor hacer borradores cuando no estás seguro de la respuesta? ¡Lee las instrucciones! Asegúrate de que estás marcando las respuestas correctamente.
